Abres Analytics. Hay visitas. No muchas, pero hay.
Abres el correo. Nada. Ni un formulario. Ni una llamada. Bueno, sí: alguien que te vende SEO.
Si te suena, la buena noticia es que el problema casi nunca es «necesito más tráfico». Es que la web no está haciendo su trabajo con el que ya tiene. Y eso, normalmente, se arregla antes y más barato.
1. No se entiende qué haces en cinco segundos
Titulares tipo «Soluciones integrales para tu negocio» no dicen nada. Quien llega tiene que saber qué haces, para quién y por qué tú. Si tiene que hacer scroll para averiguarlo, se va.
Arreglo: un titular que diga el resultado que consigue tu cliente y un subtítulo que diga cómo.
2. No hay ninguna prueba de que funcionas
Ni testimonios, ni casos, ni logos, ni una foto tuya. Le estás pidiendo a un desconocido que confíe en ti… sin darle un solo motivo.
Arreglo: tres testimonios con nombre y foto valen más que diez párrafos sobre tu experiencia.
3. El botón de contacto pide demasiado a cambio de nada
«Contacta con nosotros» no es una oferta. Es un trámite. ¿Qué gano yo si te escribo? ¿Un presupuesto? ¿Una llamada comercial de 40 minutos?
Arreglo: ofrece algo concreto y útil a cambio: un diagnóstico, una revisión, una estimación. Algo que quieran recibir.
4. Solo hay una forma de contactar
Hay gente que rellena formularios, gente que llama y gente que solo escribe por WhatsApp. Si solo das una vía, pierdes a los otros dos grupos.
Arreglo: formulario corto, teléfono clicable y botón de WhatsApp. Visibles, no escondidos en el pie.
5. Todos tus servicios viven en una sola página
Quien busca «reformas de baño en Málaga» y aterriza en una página que habla de cocinas, tejados y pintura… se siente en el sitio equivocado. Y Google también.
Arreglo: una página por servicio importante, con su propio mensaje y su propio botón.
6. En el móvil es un suplicio
La mayoría de tus visitas llegan desde el móvil. Si la web tarda en cargar, los botones son diminutos o el formulario es imposible de rellenar con el pulgar, da igual lo bonita que se vea en el ordenador.
Arreglo: revísala tú mismo desde tu móvil, con datos y no con wifi. Si te cansas, tus clientes también.
7. No sabes qué está pasando
Sin medir formularios, llamadas y clics en WhatsApp, no sabes qué páginas generan contactos y cuáles solo acumulan visitas. Y sin eso, cualquier cambio es a ciegas.
Arreglo: configura los eventos de contacto en GA4 y márcalos como eventos clave. Es aburrido. Y es lo que te va a decir dónde está el dinero.
¿Y ahora qué?
Si has contado tres o más de estos fallos en tu web, no necesitas más tráfico todavía. Necesitas que la web convierta el que ya tienes.
Aquí explico cómo trabajo el diseño web orientado a conversión. Y si quieres que mire la tuya, pide tu mini-diagnóstico gratis: en 72 horas te digo por escrito qué la está frenando.