Un análisis completo de la arquitectura, la indexación, los contenidos, el rendimiento y la conversión, acompañado de una hoja de ruta ordenada por impacto. No una lista de 200 errores exportada de una herramienta.
Un informe claro con los hallazgos explicados, priorizados por impacto y esfuerzo, y una hoja de ruta que dice qué hacer primero, qué después y qué ignorar. Con una reunión para revisarlo juntos.
Cuando ya tienes una web activa que no rinde y necesitas saber por qué antes de invertir más. Es el primer paso de cualquier proyecto de consultoría SEO, pero también funciona como servicio independiente.
Revisión técnica (rastreo, indexación, rendimiento), de arquitectura, de contenidos y canibalización, de competencia, de conversión y de medición, con un plan de acción priorizado. Lo importante no es la lista de errores, sino el orden en que conviene resolverlos.
Depende del tamaño de la web y del alcance. Tras una primera valoración te indico precio y plazo; una auditoría de una pyme suele entregarse en pocas semanas.
Una auditoría completa cubre ambas. La técnica detecta lo que impide a Google rastrear e indexar; la de contenidos detecta qué páginas compiten entre sí, cuáles sobran y qué oportunidades faltan.
Acceso de lectura a tu web, a Google Search Console y a tu herramienta de analítica. Con eso puedo trabajar sin tocar nada hasta que acordemos los cambios.
Puedes ejecutar tú el plan, encargármelo a mí o repartirlo con tu equipo. La auditoría no te deja solo con una lista: te ordena las prioridades para que el esfuerzo tenga impacto.
Cuéntame cuál es tu web y qué quieres conseguir. Revisaré tu situación antes de proponerte el alcance y los siguientes pasos.